Unos días
soy el tren.

Otros días
estoy atada
a las vías.
Vía, Denise Márquez (via denisesoyletras)

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solonecesitodetii:

 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?
Romanos 8:31

solonecesitodetii:

 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?

Romanos 8:31

150 notas

Mi última idea grandilocuente del amor pereció con mi primera vez. Pensaba que la primera vez seria un gran ritual de pasaje hacia la madurez, la entrega y el amor. El máximo acto de devoción. Creía que saldría cambiado de tantas formas que difícilmente me reconocería. Esperaba encontrar el Arca de la Alianza o algún tesoro de valor incomparable y extenso conocimiento. Llegué con una idea inocente y romántica sobre el amor, el sexo y la esencia de ambos. Al final lo único que había cambiado era mi visión sobre el amor y el sexo, la inocencia reemplazada por un cinismo pragmático. No hubo tantas respuestas como esperaba y encontré más preguntas. Descubrí el valor de la pasión y el tesoro que es sentir, pero perdí lo que me quedaba de joven visionario romántico.
Ficciones, verdaderas, Christian Guerrero. (via aveliteraria)

60 notas

Las personas que valen la pena en la vida son aquellas con las cuales no hace falta llenar los silencios con comentarios insulsos acerca del clima. Estar callados junto a ellas no incomoda solo llena de paz.
Alma de Colibrí (via alma-de-colibri)

352 notas

No te enamores de una persona curiosa. Querrá saber quién eres, de dónde vienes, cómo es tu familia. Mirará todas tus fotografías y leerá todos tus poemas. Vendrá a cenar y hablar con tu madre acerca de cómo su curiosidad le ha enseñado cosas muy útiles. Te pedirá que explotes cuando estás enojado y que llores cuando estás herido.Te preguntará qué significa esa ceja levantada. Querrá saber tu comida favorita, tu color favorito, tu persona favorita. Te preguntará por qué. Va a comprar esa que cámara te gustó, prestará atención a esa banda que amas en caso de que haya un show cerca, te llevará ese suéter al que le sonreíste una vez. Aprenderá a cocinar tus comidas favoritas. Los curiosos no se conforman con el exterior, desean el interior. Ellos quieren lo que te hace pesado, lo que te hace sentir incómodo, lo que te hace gritar de alegría , ira, y de angustia. Su piel se convertirá en páginas en las que aprenderás a derramar tu ser. No te enamores de una persona curiosa. No dejará un suspiro sin explicación. Querrá saber qué hizo exactamente, qué hizo para que la amaras. Año, mes, día, semana “¿A qué hora fue? ¿Qué dije? ¿Qué hice? ¿Cómo te sentiste? “ No te enamores de una persona curiosa, porque ha estado allí. Desabrochará tu camisa y leerá cada cicatriz, cada marca, cada curva. Explorará cada una de tus extremidades, cada órgano, cada pensamiento, cada ser. Si te arriesgas veras a que me refiero, y si no estas dispuesto a esto, mejor no dejes que su curiosidad se vuelva olvido…

(via danieefl)

Soy asquerosamente curioso :c

(via titerede31minutos)

566 notas

Desde entonces te busco en un parecido que carece de tus características.
Jon Contreras (via elpoetaefimero)

50 notas

Aunque tal vez sea la única, poseo una enorme ventaja sobre la mayoría de los hombres: a mí si me gustan las mujeres con celulitis, adoro tocar y besar sus tejidos destrozados, sus pieles arenosas cruzadas por ríos blancos (Carajo, el modo de expresarme de la celulitis es una prueba de que en realidad me gusta). Naturalmente que en eso que para muchos es un defecto o una enfermedad radica gran parte del ser femenino, para la mayoría de los moralistas del sexo una mujer con celulitis equivale a lo que hace unas décadas todavía significaba una mujer con el himen roto, apenas la descubren se escandalizan, o si no al menos se decepcionan: la mujer ha sido tocada por la mano lujuriosa de la naturaleza.

Si pudiera escoger pediría que todas las mujeres que en el futuro habrán de compartir mi cama tuvieran al menos una de esas bellas ramificaciones blancas, tan parecidas a los cauces de un río o a las líneas de una mano afortunada, de no ser así rehusaría a acostarme con ellas.

Saber apreciar la celulitis no es fácil, una piel de 35 años surcada por esas hermosas líneas blancas podría ser algo tan refinado como acompañar un Roquefort con un Suternes, pero carajo, educar al pueblo es tan difícil, sobre todo cuando posee vicios tan arraigados. No seré yo quien logre enderezar su camino.

Celulitis - Guillermo Fadanelli (via hachedesilencio)

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